Réplicas: por qué el peligro no terminó
Después de un sismo fuerte siguen temblores más pequeños durante días o semanas. Son más débiles, pero caen sobre estructuras que ya quedaron heridas.
Un muro que aguantó el sismo principal puede haber quedado con la resistencia comprometida sin que se note desde afuera. La réplica que en un edificio sano no haría nada, en ese muro lo termina de tumbar. Por eso las edificaciones dañadas siguen siendo peligrosas aunque lleven días en pie, y por eso el acordonamiento se respeta aunque parezca exagerado.
Qué hacer cuando tiembla
- Si está adentro y puede salir a un espacio abierto en segundos, salga. Si no, protéjase junto a un elemento estructural resistente, lejos de ventanas, y cubra su cabeza.
- Si está afuera, aléjese de fachadas, postes y cables: lo que mata en la calle es lo que cae de arriba.
- Si está en un vehículo, deténgase lejos de puentes, postes y edificios, y quédese adentro.
- Después de la réplica, revise si hay olor a gas, cables sueltos o grietas nuevas antes de volver a lo que estaba haciendo.
No vuelva a su casa a sacar cosas si la edificación está marcada como dañada, por más que sean documentos o recuerdos. Espere la evaluación oficial. Es la situación en la que más gente muere después de un terremoto: no durante el sismo, sino volviendo.
